A casi 70 días de protestas, Venezuela se encuentra en un
caos que el mundo no comprende, de hecho muchos de los que vivimos aquí no lo
hacemos, yo solo sé un par de cosas y las tengo claras.
Llevo 17 años viviendo acá, nací en el gobierno de el que no puede ser nombrado (si lo
nombro empiezan las revueltas), estoy
segura que no quiero ningún legado ni revolución que esté inspirada en sus
ideologías, quiero un cambio, quiero una mejor vida, no solo para los que
estamos aquí y ahora, sino por los que han de venir, quiero un lugar físico
donde realmente podamos convivir en diversidad.
Tengo 16, casi 17 años, como los tenía Neomar Lamer,
asesinado el 7 de junio de 2017. Neomar y yo nos podríamos parecer, supongo que
ambos queríamos lo mismo, un lugar donde cumplir nuestros sueños, sin embargo
hay una realidad más allá. Él no verá esa tierra, pero yo tengo la convicción
de que la veré nacer.
Qué triste es que una muerte haga convulsionar todos tus
sentimientos, que una muerte te haga fijar los pies en la tierra, y te des
cuenta nuevamente que las cosas no están bien, y que todavía falta camino por
recorrer, muchos pensarán que esta muerte nos llevará a sentirnos un poco más
hundidos, pero yo creo que esta muerte aumentó las ganas de luchar y las
esperanzas de ver un amanecer.
Lamento con todo mi ser la pérdida de esta vida, y de todas
las que se han perdido no solo en estos 70 día de protesta, sino a lo largo de
mis 16 años, sé que para muchas personas apenas estoy convirtiéndome en un ser
pensante, pero a pesar de eso me siento responsable, porque cada acción u
omisión que haya hecho en mi vida me hacen responsable o corresponsable de
muchas muertes del país, empezando por la indiferencia que últimamente nos ha
caracterizado.
No sé cómo en algún momento pudimos ver como “normal” 100
muertes cada fin de semana solo en Caracas.
Solo intento ponerme en los zapatos de Neomar, como se
sentirá poder luchar por un mejor país, llegar y salir a la calle con solo un
objetivo, estar al día siguiente con dolor muscular resultante de marchar,
correr y esquivar proyectiles, que se sentirá salir a la calle con un sueño
entre ceja y ceja y de repente dejar de existir, dejar de soñar, cuál habrá
sido la última imagen que vio Neomar, se habrá imaginado a Venezuela libre, la sonrisa de su madre, o tal vez habrá sido
una muerte tan abrupta que no hubo chance para tener ese último recuerdo.
La
verdad no lo sé pero me duele tan solo tener que imaginarlo, me duele saber que
así como Neomar hay más, hay más chamos de la resistencia dispuestos a dar
hasta la vida, muriendo para hacer vivir
a Venezuela.
Lamento decir que Neomar no es un héroe, ninguno de los que
ha sido asesinado en estas protestas y las del 2014 son héroes, son víctimas, víctimas de un
régimen que intenta hacernos creer que trabajan para un pueblo, pero en
realidad trabajan solo para su bienestar monetario, porque realmente dudo que
el dinero robado ayude a su bienestar mental y espiritual. Lamento colocarte la
realidad de frente, no pretendas tener héroes cuando no eres capaz de salir a
la calle por tu propia seguridad, no pretendas que muchachos pierdan su vida,
cuando tú no estás dispuesto a salir a defender la tuya, no los llames héroes,
porque están luchando por un país mejor para todos en el que tu estas incluido,
pero a ti no te importa.
Sin embargo, si tú sigues siendo igual de como lo eras al
principio de todo este proceso, el país que nos va a tocar construir en un
futuro va a ser el mismo que está establecido en este momento, un país de
hambre mental, de inseguridad, de apatía y
lleno de corrupción.
Porque si esperas que alguien haga el trabajo que tú mismo
debes hacer, quedamos en lo mismo.
No se trata de tener un grupo de héroes, se trata de ser tu
propio héroe.
Brutal, brutal.
ResponderEliminarLa apatía masiva en un país, es una sociedad que esta destinada a perecer.
ResponderEliminarDios dijo "Si sabes hacer lo bueno y no lo haces, se te es contado como pecado"
Tenemos que crecer como una generación diferente que este dispuesta a ir contra la corriente, ir contra la corrupción, ir contra la miseria mental y monetaria, ir contra los antivalores. Debemos transformar una sociedad.
Excelente escrito.
Así es primo, ser luz en medio de cualquier circunstancia
EliminarFelicitaciones Princesa, dejaste el corazón en tus letras . Te espera un gran futuro !
ResponderEliminarjajaja Gracias Anitaaa, saludos
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