sábado, 5 de agosto de 2017

Morir de pie es mejor que vivir de rodillas.

     El panorama de hoy se vuelve más retorcido que el de hace un par de semanas, y aunque parezca loco las prioridades de muchos cambiaron, algunos que estaban llenos de esperanza pensando que el 30 de julio era el final de esta espiral se equivocaron, mientras que otros que tenían la realidad más adherida a sus ojos se hacían una pequeña idea de lo que habría de pasar.

     Sinceramente a pesar de que generalmente soy muy cruda y realista pensaba que la presión internacional haría que horas antes de los resultados fraudulentos de la ANC, saldría Maduro y su combo llorando por la puerta de atrás, pero no pasó.

     A pesar de que desde horas de las mañana los venezolanos leíamos a cerca de los resultados tergiversados que iban a declarar en horas de la noche, para muchos fue un golpe y luego de eso a pesar de que ya nos encontrábamos en un país donde el orden constitucional ya se había quebrado el país se sintió más roto, más lejos de recuperar.

     Las emociones se apoderaron de todos los venezolanos, tristeza, dolor, furia y cualquier otro que sea el opuesto de felicidad, entender todo lo que está sucediendo en el país nos cuesta tanto a nosotros como a los líderes políticos, las jugadas cambian en cuestión de horas.

     Muchos piensan que perdimos el futuro y estamos condenados a dictadura.

     Pero no es así esta lucha apenas comienza, ahora es que debemos comenzar a levantarnos de una manera pacífica, no se pueden levantar las armas, los venezolanos somos más inteligentes que eso, nos levantamos con estrategias, nos levantamos de madrugada a pedirle a Dios que obre en su perfecta voluntad (porque al que madruga Dios lo ayuda) , nos levantamos con nuevas maneras de protesta porque no oponerse al error es aceptarlo, debemos comenzar a actuar como personas del primer mundo viviendo en el 3ero.

     Levántate por los caídos, por las madres que lloran, por la escasez de casa y la falta de oportunidades, por los sueños que quieres cumplir aquí y no en otro lugar.

     No se trata de llorar porque el país lucha, se trata de luchar porque el país llora, seguimos sumergidos en un panorama que no le encontramos solución pero tenemos que construirle una, Venezuela es una fábrica de mentes, así que juntos podemos salir de esto, esperar que terceros actúen para recuperar tu país es como decirle a tu mamá que vaya a arreglar un rollo que tienes en la universidad.

     Muchos siguen esperando que los políticos actúen para que salven la patria, pero lo que no entendemos es que ellos solo son la voz, nosotros somos los que accionamos los cambios, los sueños e ideas son los que mueven al mundo, así que con arduo trabajo y amor a esta nación podemos seguir adelante,  no es el tiempo de llorar, es tiempo de accionar, actuar y trazar metas que nos lleven a una libertad física.


     Seguimos juntos en esto y a pesar de que nuestras maneras de pensar no coincidan en muchas cosas debemos unirnos en diversidad y trabajar por un bien mayor.

4 comentarios:

  1. Muy bueno coincido esto apenas empieza

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  2. tu punto de vista es muy cierto aunque no estoy de acuerdo en ciertas cosas pero lo veo valido y muy cierto

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  3. Debemos unirnos y levantarnos todos tomados de las manos y avanzar como una sola Fuerza de Libertad.

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  4. Sacando la opción correcta que es que Dios es el q dictará como será el futuro de Venezuela. Las armas es el único camino que veo factible.

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