El panorama de hoy se vuelve más retorcido que el de hace un
par de semanas, y aunque parezca loco las prioridades de muchos cambiaron,
algunos que estaban llenos de esperanza pensando que el 30 de julio era el final
de esta espiral se equivocaron, mientras que otros que tenían la realidad más adherida
a sus ojos se hacían una pequeña idea de lo que habría de pasar.
Sinceramente a pesar de que generalmente soy muy cruda y
realista pensaba que la presión internacional haría que horas antes de los
resultados fraudulentos de la ANC, saldría Maduro y su combo llorando por la
puerta de atrás, pero no pasó.
A pesar de que desde horas de las mañana los venezolanos
leíamos a cerca de los resultados tergiversados que iban a declarar en horas de
la noche, para muchos fue un golpe y luego de eso a pesar de que ya nos encontrábamos
en un país donde el orden constitucional ya se había quebrado el país se sintió
más roto, más lejos de recuperar.
Las emociones se apoderaron de todos los venezolanos, tristeza,
dolor, furia y cualquier otro que sea el opuesto de felicidad, entender todo lo
que está sucediendo en el país nos cuesta tanto a nosotros como a los líderes políticos,
las jugadas cambian en cuestión de horas.
Muchos piensan que perdimos el futuro y estamos condenados a
dictadura.
Pero no es así esta lucha apenas comienza, ahora es que
debemos comenzar a levantarnos de una manera pacífica, no se pueden levantar
las armas, los venezolanos somos más inteligentes que eso, nos levantamos con
estrategias, nos levantamos de madrugada a pedirle a Dios que obre en su
perfecta voluntad (porque al que madruga Dios lo ayuda) , nos levantamos con
nuevas maneras de protesta porque no oponerse al error es aceptarlo, debemos
comenzar a actuar como personas del primer mundo viviendo en el 3ero.
Levántate por los caídos, por las madres que lloran, por la escasez
de casa y la falta de oportunidades, por los sueños que quieres cumplir aquí y
no en otro lugar.
No se trata de llorar porque el país lucha, se trata de
luchar porque el país llora, seguimos sumergidos en un panorama que no le
encontramos solución pero tenemos que construirle una, Venezuela es una fábrica
de mentes, así que juntos podemos salir de esto, esperar que terceros actúen para
recuperar tu país es como decirle a tu mamá que vaya a arreglar un rollo que
tienes en la universidad.
Muchos siguen esperando que los políticos actúen para que
salven la patria, pero lo que no entendemos es que ellos solo son la voz,
nosotros somos los que accionamos los cambios, los sueños e ideas son los que
mueven al mundo, así que con arduo trabajo y amor a esta nación podemos seguir adelante, no es el tiempo de llorar, es tiempo de
accionar, actuar y trazar metas que nos lleven a una libertad física.
Seguimos juntos en esto y a pesar de que nuestras maneras de
pensar no coincidan en muchas cosas debemos unirnos en diversidad y trabajar
por un bien mayor.

Muy bueno coincido esto apenas empieza
ResponderEliminartu punto de vista es muy cierto aunque no estoy de acuerdo en ciertas cosas pero lo veo valido y muy cierto
ResponderEliminarDebemos unirnos y levantarnos todos tomados de las manos y avanzar como una sola Fuerza de Libertad.
ResponderEliminarSacando la opción correcta que es que Dios es el q dictará como será el futuro de Venezuela. Las armas es el único camino que veo factible.
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